Mantenerte fresco en el camping durante una ola de calor: así se hace

Mantén fresca la tienda montándola a la sombra, cerrándola durante el día y ventilándola de par en par a primera hora de la mañana y al caer la tarde, y mójala con un pulverizador o echándole agua al final del día para que la evaporación enfríe la tela. Mantente fresco tú bebiendo mucha agua (aunque no tengas sed), evitando los esfuerzos entre las 12.00 y las 16.00 y refrescándote las muñecas y la nuca con agua fría. Así aguantan bien tanto la parcela como tu cuerpo, incluso cuando fuera se acerca a los 35 grados.
Una ola de calor en el camping se parece enseguida a dormir dentro de un horno, sobre todo en una tienda que recibe el sol todo el día. Con unos cuantos gestos sencillos (ventilar en el momento justo, mojar la tela y beber a tiempo) puedes mantener fresca tu parcela y a ti mismo. Esta guía repasa los consejos clave, basados en las recomendaciones de la Cruz Roja y de expertos en camping.
Sombra y ventilación: lo básico
La primera ganancia está en la propia parcela. Coloca la tienda, la autocaravana o la caravana lo más a la sombra posible, por ejemplo bajo un árbol o en el lado donde el sol del mediodía no dé directamente en la pared. Si no hay sombra natural, tensa una lona, un toldo o una malla de sombreo encima o al lado de la tienda para que el sol no caiga de lleno sobre la tela.
Ojo con dónde te colocas si es bajo un árbol: elige uno sano, sin ramas secas, y mantén la distancia si hay tormenta o viento fuerte. Además, la sombra se desplaza con el sol, así que un sitio fresco por la mañana puede quedar a pleno sol por la tarde.
Así mantienes fresca la tienda
Al ventilar, el momento lo es todo. A primera hora de la mañana y al caer la tarde, abre de par en par puertas, ventanas y aireadores para que salga el aire caliente y entre el fresco. Durante el día, en cambio, cierra la tienda y la mosquitera (igual que en casa: ventana y cortina cerradas en el lado del sol) para que el calor no se acumule dentro.
El truco más conocido viene del artículo de NU.nl: al final del día, moja la tienda con un pulverizador o echándole agua. El agua que se evapora le roba calor a la tela, de modo que la tienda se refresca de forma perceptible. Un pulverizador de plantas o un bote de spray vacío reparte el agua en gotas finas, que se quedan mejor adheridas que un cubo de golpe. Una tienda de algodón, además, transpira mejor y retiene menos calor que el poliéster; una tienda opaca (blackout) frena tanto la luz como el calor.
Tu cuerpo y la hidratación
De poco sirve tener la tienda fresca si el que se sobrecalienta eres tú. La Cruz Roja lo deja claro: bebe mucho, aunque no tengas sed, y que sea agua. Evita el alcohol, porque deshidrata. Refresca el cuerpo dejando correr agua fría por las muñecas o usando un ventilador; una botella de agua congelada delante del ventilador enfría todavía más el aire.
Protege la piel con crema solar (repitiendo cada dos horas), una gorra y gafas de sol, y lleva ropa ligera de algodón o lino. Vigila especialmente a los niños y a las personas mayores, porque se sobrecalientan antes.
Las actividades y la comida bien fría
Planifica con cabeza los esfuerzos grandes. La Cruz Roja recomienda no hacer deporte ni cargar peso entre las 12.00 y las 16.00, las horas más calurosas del día. Deja las rutas en bici, los paseos y el montaje de la tienda para primera hora de la mañana o para el atardecer, cuando refresca.
La comida también sufre con el calor. Guarda los productos perecederos en una buena nevera portátil con suficientes acumuladores de frío, fuera del sol y, a ser posible, a la sombra o bajo el avance. Si tienes electricidad, congela por la noche botellas de agua o de refrescos: durante el día hacen de acumulador de frío extra y, cuando se descongelan, de bebida fresca.
Dormir más fresco
La noche suele ser lo más difícil, porque el calor se queda en la tela. Cambia el saco grueso por una sábana fina o un saco de verano ligero y, justo antes de acostarte, refréscate la nuca y las muñecas con agua fría. Deja abierta la mosquitera siempre que puedas para que circule el aire y enciende un ventilador (de batería) para moverlo.
Si hace falta, acuéstate un poco más tarde, cuando haya bajado la temperatura. Combínalo con el truco de mojar la tienda la tarde anterior: una tienda ya refrescada más una buena circulación de aire marcan la diferencia entre dar vueltas toda la noche y dormir del tirón.
Preguntas frecuentes
¿De verdad funciona mojar la tienda por la tarde?+
Sí. El agua que se evapora de la tela le roba calor a la tienda y la enfría. Usa un pulverizador de plantas o un bote de spray para conseguir gotas finas: se quedan mejor adheridas que un cubo de agua de golpe y se evaporan de forma más uniforme.
¿Es mejor tener la tienda abierta o cerrada durante el día?+
Durante el día, cerrada por el lado del sol, igual que en casa echas la cortina, para que el calor no se acumule dentro. Ventila de par en par a primera hora de la mañana y al caer la tarde, para que salga el aire caliente y entre el fresco.
¿Cuánto tengo que beber durante una ola de calor en el camping?+
La Cruz Roja recomienda beber mucho, aunque no tengas sed, y preferiblemente agua. Evita el alcohol, porque deshidrata. Ten una botella a mano y ve bebiendo a sorbos a lo largo del día en lugar de todo de golpe.
¿Qué tipo de tienda se mantiene más fresca?+
Una tienda de algodón transpira mejor y retiene menos calor que el poliéster. Una tienda opaca (blackout o CoolDark) frena tanto la luz como el calor y por dentro se mantiene bastante más fresca, ideal también para refugiarse durante el día.
¿Qué hago si alguien se sobrecalienta?+
Lleva a la persona a un lugar fresco y con sombra, dale agua y refréscale la piel con agua fría o paños húmedos en la nuca, las muñecas y las ingles. Si los síntomas persisten o aparece confusión, llama a un médico o a los servicios de emergencia. Los niños y las personas mayores corren más riesgo.


